INSTITUTUM
CARMELITANUM
EL P. PATRICK MCMAHON,
O. CARM.,
NOMBRADO PRESIDENTE DEL INSTITUTUM CARMELITANUM
El Prior General, P. Joseph Chalmers, O. Carm. ha
nombrado al P. Patrick Thomas McMahon, O. Carm. (PCM), como
Presidente del Institutum Carmelitanum en Roma.
"Estoy muy contento por el hecho de que el P.
Patrick haya aceptado este compromiso tan grande. El Institutum
Carmelitanum ha sido de grandísima importancia en estos cincuenta
años para el desarrollo de la conciencia de la Orden, de su historia
y de su carisma. Creo que bajo la dirección del P. Patrick MacMahon
el Institutum Carmelitanum ayudará a la Orden en nuestro contínuo
viaje."
El P. Patrick hizo su Profesión Simple en el
Convento Monte Carmelo de Niágara Falls, Ontario, el 22 de agosto de
1968. Obtuvo el Bachillerato en Letras por la Universidad de
Marquette (Wisconsin) y el Master en Estudios Teólogicos por la
Unión Teológica de Washington (DC). Es Doctor por la Universidad de
Nueva York con la tesis titulada: "Siervo de dos Patrones: Historia
del Carmen de Florencia 1267 – 1400".
Desde 1998 el P. Patrick ha sido Delegado
Provincial de la Tercera Orden y desde el 1994 era director de la
Colección Carmelita en Whitefriars en Washington, DC. Entre sus
actividades formativas se pueden citar la de profesor en el Programa
de Estudios Carmelitas en la Unión Teológica de Washington y en el
Smithsonian Institution de Washington DC en 1997, 1999 y 2000.
También forma parte del Programa de Formación permanente en varios
conventos O.C.D. de Estados Unidos.
Es autor de numerosos artículos como "Teologia
Carmelita" y "Mujeres Carmelitas" incluidos en la Enciclopedia del
Monachismo (Fitzroy Dearbon Publishers) y el artículo
"Espiritualidad Carmelita" en la New Catholic Encyclopedia. Ha
contribui también con varios artículos conmemorativos, los más
notables entre ellos los dedicados a los PP. Eamon Carroll, O.
Carm., y Roland Murphy, O. Carm. Entre las presentadas tiene los
informes a las Medieval Conferences en los años 1994, 1997 y 2001.
EL INSTITUTUM CARMELITANUM
CELEBRA SUS CINCUENTA AÑOS
El domingo, día 18 de noviembre de 2001, el
Institutum Carmelitanum, con sede en el Centro Internacional de San
Alberto (CISA), celebró sus cincuenta años de servicio a la Orden.
El programa comenzó con la bienvenida a los asistentes a cargo del
P. Mark Attard, Prior del CISA, seguido del saludo y una breve
reseña histórica del Institutum Carmelitanum por parte del P.
Emanuele Boaga, O. Carm., que con esto terminaba su período como
Presidente del mismo.
El P. Joseph Chalmers, Prior General, celebró la
Eucaristía y recalcó en su homilía que se continúe dando
importancia a la investigación científica y a la preparación
teológica, de modo que la Orden pueda continuar sirviendo a la
Iglesia de modo auténtico.
Al final de la Misa se distribuyó el folleto “El
Institutum Carmelitanum: attività scientifica, divulgativa ed
editoriale dal 1951 al 2001”, entre los asistentes, unas setenta y
cinco personas, casi todas de la Familia Carmelita.
700th ANNIVERSARY OF ST.
ANDREW CORSINI
CELEBRACIÓN DEL VIIº CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE SAN
ANDRÉS CORSINI (1301- 2001)
Durante el año se han celebrado diversos actos con motivo
del VII centenario del nacimiento de S. Andrés Corsini, n. 30 de noviembre
de 1301. Se han clausurado el 6 de nero del 2002.
Las celebraciones tuvieron lugar en diversos lugares,
pero especialmente en el Carmen de Florencia, donde se conserva su cuerpo;
en Fiesole, donde fue Obispo y en la Basílica de S. Juan de Letrán de Roma,
donde tiene dedicada una Capilla.
El 30 de noviembre de 2001, fue solemnemente conmemorado
en la catedral de Fiésole el séptimo centenario del nacimiento de San Andrés
Corsini, Carmelita, obispo de Fiésole, (Italia). El 29 de noviembre, el
reliquiario, conteniendo el cuerpo incorrupto de San Andrés Corsini, fue
trasladado desde la Basílica del Carmen de Florencia a la catedral de
Fiésole, donde fue expuesto durante varios días a la veneración de los
fieles.
El obispo de Fiésole, Su Excelencia Mons. Luciano
Giovanetti, los sacerdotes y seminaristas del seminario diocesano, cuyo
patrón es el Santo Carmelita, recibieron el cuerpo a las puertas de la
catedral. Después de la acogida, se cantaron las Vísperas solemnes, según el
rito proprio de la diócesis, seguida de la celebración eucarística. Durante
la Misa fue leida la carta del Papa Juan Pablo II al Obispo diocesano con
ocasión del Centenario.
El 30 de noviembre, también se celebró solemnemente en
Florencia el VIIº Centenario. Una Eucaristía presidida por el Cardenal
emérito de Florencia, Mons. Silvano Piovanelli, acompañado por los obispos
Mons. Giovannetti de Fiésole, Mons. Gastone Simoni de Prato y Mons. Fiorino
Tagliaferro, obispo emérito de Viterbo.
El P. Joseph Chalmers, Prior General, no pudo asistir a
tan solemnes actos, porque se encontraba en Escocia debido a la muerte de
su madre. La Orden estuvo representada por el P. Carlo Cicconetti, Vice
General, el P. Rafael Leiva, Consejero General para la Región mediterránea,
el P. Claudio Bellotti, P. Provincial de la Provincia Italiana, el Prior
Provincial de los Carmelitas Descalzos de la Provincia de Toscana, el P.
Raffaele Schiavoni, Prior de Florencia y los PP. Carmelitas Tiziano
Ballarin, Clemente Benedetti, Agustín Gelli, Raffaele Duranti (Castellina),
Enzo Mosca (Domus Carmelitana en Roma), religiosos profesos de la Provincia
Italiana, además de una multitud de sacerdotes, seminaristas, miembros de la
Familia Carmelita y representantes de los descendientes de la familia
Corsini.
El texto de la Carta del Papa Juan Pablo II al Obispo
Luciano Giovannetti, Obispo de Fiesole, con motivo del VII centenario del
nacimiento de S. Andrés Corsini la puede encontrar en español entrando en la
página web de la Orden. Ir a : www.ocarm.org/esp/gp2desp.htm
CELEBRACIÓN DE LA MISA EN HONOR DE SAN ANDRÉS CORSINI EN
SAN JUAN DE LETRÁN EN ROMA
El Cardenal Crescenzio Sepe, Prefecto de la Sgda.
Congregación para la Evangelización de los Pueblos, celebró la Misa el 4 de
febrero en honor de San Andrés Corsini (700 aniversario del nacimiento) en
el altar de la Capilla dedicada al Santo en la Patriarcal Basílica
Lateranense, Catedral de la Iglesia de Roma. Participaron en la celebración
de la Santa Misa los Arzobispos Mons. Rizzato, Mons. Tamburrino y Mons.
Appignanesi; los Canónigos de la Basílica Lateranense, Prelados, el P.
Vicegeneral de la Orden del Carmen, Carlo Cicconetti, O.Carm. junto con los
Padres Rafael Leiva Sánchez, O.Carm. Consejero General y Enzo Mosca, O.Carm.
Director de la Domus Carmelitana de Roma, la Familia Corsini, el Presidente
de la Región del Lazio, Storace, el Vice Alcalde de Roma, Gasbarra, que hizo
entrega al Purpurado en el Ofertorio de un artístico cáliz de plata en
recuerdo de la celebración; autoridades de la ciudad de Roma, hombres de la
cultura y otras personalidades. La ‘Cappella’ Lateranense dirigida por el
Maestro Marco Frisina ejecutó la “Messa brevis” de Palestrina.
En la homilía el Cardenal Sepe hizo el elogio de la
santidad en la persona de Cristo y en la vida de la Iglesia, recordando al
santo Obispo carmelita de Fiesole canonizado por Urbano VIII el 22 de abril
de 1629. “La santidad es el hoy de Dios. La santidad recorre toda la
historia de la Iglesia. ¿Cuál es el camino que Cristo nos enseña? La
respuesta es clara: vivir el Evangelio. Para alcanzar la meta, el camino a
recorrer es la humildad. Jesús se humilló hasta la muerte y muerte de Cruz.
Desde la Kenosis hasta la Resurrección, este es el camino hasta la Ascensión
al cielo. Los santos están hoy en medio de nosotros. La teología vivida de
la santidad es la que está en medio de la historia de los hombres”, así unía
el card. Sepe el contexto histórico de S. Andrés Corsini con su testimonio
de santidad: “Andrés Corsini se situó, como discípulo de la santidad, dentro
de la escuela de Cristo. A los 15 años abandonaba su noble familia y se hizo
carmelita. Era un sacerdote pobre, al servicio de los atacados por la peste.
Abandonó su Palacio de Fiesole para dárselo a los pobres y para darse él
mismo a los pobres. El Obispo es un servidor del Evangelio de Jesucristo
para la esperanza del mundo, tal como ha dicho la X Asamblea Ordinaria
del Sínodo de los Obispos, 30.IX.-27.X.2001.El camino de Dios invita a
“revestirse de sentimientos de santidad, de humildad, de valentía, de
testimonio y de caridad” ( cfr. L’Osservatore Romano, 6 febrero 2002).
NUEVO LIBRO SOBRE LA CAPILLA CORSINI DE S. JUAN DE LETRAN
DE ROMA
En la Sala de la Conciliazione del Palacio Lateranense de
Roma, tras celebrarse la Misa el día 4 de febrero de 2002, Mons. Franco
Camaldo, Capellán de la insigne Capilla Corsiniana y decano de los Maestros
de Ceremonias Pontificios, junto con otras personalidades del mundo de la
cultura, presentó el volumen: “La Capella Corsini nella Basílica di San
Giovanni in Laterano,” Milano, Franco Maria Ricci Editore, 2001, pp. 94,
coll. Grand Tour 26.
Una espléndida monografía, editada por Franco Maria Ricci
con gran lujo de fotografías de excepcional calidad con la historia de la
Capilla Corsini en S. Juan de Letrán . El aparato crítico es de Caterina
Napoleone, las notas biográficas de A.F.Gunter y las fotografías de
Luciano Romano.
La Capilla Corsini fue mandada construir por el Papa
Clemente XII (en el siglo Lorenzo Corsini) el cual la dedicó a su antepasado
S. Andrés Corsini, carmelita. Apenas elegido Papa, 16 de julio de 1730,
Clemente XII visitó la Basílica de San Juan de Letrán y pidió al Capítulo
que erigiera, en el lugar que había ocupado el altar dedicado a Santiago el
Mayor, una suntuosa Capilla en honor de su antepasado S. Andrés Corsini. La
Capilla, del barroco tardío, comenzada a construir el 7 de enero de 1731,
estaba terminada en enero de 1735 y es uno de lugares más impresionantes del
patrimonio religiosos de Roma
( cfr.: L’Osservatore Romano, jueves
31 enero 2002).
SÍNODO
DE LOS OBISPOS 2001
El obispo como”Siervo del Evangelio para la esperanza del
mundo”
¿Ha formado parte la Vida Religiosa de los debates?
El 23 de noviembre de 2001, el Consejo General participó
en una reunión sobre el reciente Sínodo de los Obispos. En la misma hubo
información y diálogo sobre asuntos que pudieran ser útiles a los Superiores
de las Órdenes, Congregaciones e Institutos religiosos de la Iglesia.
La jornada, presentada por la Unión General de Superiores
(USG), tuvo lugar en la sala de conferencias de la Universidad Pontificia
Urbaniana, que presentaba un lleno completo. Las conferencias estuvieron a
cargo de los miembros de la USG que participaron en el Sínodo y del Obispo
de Angulema (Francia).
Los religiosos tuvieron un papel importante en este
Sínodo. Recordemos que los miembros de este Sínodo fueron 247 , de los que
el 75% eran diocesanos y el 25% religiosos. Participaron once mujeres;
diez de ellas en calidad de auditores.
Según el Superior General de los Redentoristas, P. Joseph
Tobin, C.SS.R., en este Sínodo se trató de la vida consagrada de manera más
positiva que en el Sínodo de Europa de 1999. En aquel Sínodo el Cardenal
relator puso de relieve las dos notas características de la vida consagrada
en Europa, pero “hizo más hincapié en los así llamados “nuevos movimientos
eclesiales” como fuente de renovación para la vida de la Iglesia”, comentó
el P. Tobin.
En contraste, en este Sínodo sobre el Papel de los
Obispos el relator hizo una evaluación positiva de la vida consagrada en la
misión de la Iglesia hoy y esto estaba reflejado en el Instrumentum
Laboris. Para el P. Tobin en las proposiciones finales “se incluyó una
propuesta seria y optimista sobre la vida consagrada”.
“Este papel de los religiosos en el Sínodo, añadió el P.
Tobin, se puso de relieve antes del Sínodo a través de reuniones,
encuentros y comunicaciones de los delegados y auditores, los cuales
estuvieron reunidos durante un mes y esto permitió que hubiese una línea
unitaria entre los representantes de los religiosos.”
Las diez religiosos que participaron en el Sínodo fueron
buscados según las competencias en los temas a tratar en el Sínodo, de
manera que pudieran representar ampliamente lo amplia misión de los
religiosos en la vida actual de la Iglesia. Cada uno pudo disponer de 8
minutos para la exposición durante las sesiones del Sínodo.
El P. Giacomo Bini, Ministro General de los Franciscanos,
habló de la vida consagrada como un lugar en la Iglesia donde coexistían
“los profetas y la vida profética de las comunidades como un signo de
esperanza en el camino hacia el Reino”. Recordó las relaciones que hubo en
tiempo de San Francisco, de éste con el Papa, e hizo una llamada a los
Obispos para que “mantuvieran y conservaran las cosas fundamentales de la
vida consagrada” para poder “desarrollar la esperanza liberadora contenida
en la vida consagrada”, aún a pesar de las dificultades que puedan
presentarse.
El P. Bini aclaró: “El carácter radical de la vida
consagrada está justificado porque ésta hunde sus raíces en Dios y no en los
cambios accidentales de las personas”.
El Presidente de la Congregación Benedictina de Subiaco
subrayó la importancia de la vida monástica y su papel irreemplazable dentro
de la Iglesia. El P. Camilo Maccise, OCD, Prepósito General de los
Carmelitas Descalzos, habló sobre “una vida en tensión y una comunión
creciente” en referencia a la vida consagrada, así como de la
responsabilidad de los laicos. Subrayó que es el mismo y único Espíritu
Santo el que suscita todo carisma genuino en la Iglesia.
David Fleming, S.M., Superior General de los Marianistas,
habló del nuevo estilo de participación que se estaba desarrollando en
muchos Institutos en los tiempos modernos. “Tratamos de dar énfasis a la
comunión entre todos los miembros, escuchando, dialogando y creando
responsabilidades”, resaltando esto como un don particular que la vida
consagrada posee al servicio de la Iglesia.”Hablé en el Sínodo sobre la
colaboración que se está dando a nivel internacional dentro de nuestros
Institutos, de la importancia de la vida comunitaria para los Superiores
Mayores y del papel que tienen los miembros de un Instituto en la elección
de los Superiores. Nuestra experiencia puede ser un ejemplo para la vida de
la Iglesia en el mundo de hoy”.
El P. Tobin añadió: “Muchas veces ciertas dificultades
surgen por desconocer el significado de la vida consagrada y de los
carismas particulares de cada Familia religiosa. Es esencial un diálogo
entre los Obispos y los Religiosos”.
DESARROLLO DE UN SINODO
Un Sínodo de Obispos se desarrolla en tres fases: antes,
en y después de la Asamblea. Su duración es de unos cinco años más o menos.
El Sínodo sobre Oceanía comenzó en 1998, pero los documentos no fueron
promulgados hasta el 22 de noviembre de 2001. Para esta fecha, se había
realizado ya el siguiente Sínodo.
En la primera fase se distribuye a las Conferencias
Episcopales y a las organizaciones como la USG o la UISG, un documento,
acompañado de un cuestionario, con sugerencias sobre temas, preocupaciones,
esperanzas, etc. Las respuestas se incorporan al nuevo texto, que toma el
nombre de Instrumentum Laboris, o sea, el documento de trabajo del Sínodo.
Un Sínodo suele durar un mes y comprende dos momentos
principales:
a) Los participantes escuchan las intervenciones de los
miembros, de ocho minutos de duración cada una. Hay sesiones especiales para
intervenciones de los llamados “Delegados Fraternos”, o representantes de
otras religiones cristianas. Al final, se lee un informe, donde están los
puntos presentados y que luego será más desarrollado en el Instrumentum
Laboris. Esto dura dos semanas.
b) El segundo momento es el trabajo de los circuli
minores. En este Sínodo había doce grupos de varias lenguas. Los circuli
discuten el documento y presentan un informe basado en las preguntas hechas
al Relator General. Estos informes son leídos en la Sala del Sínodo en una
Congregación General. Los circuli vuelven a leer propuestas basadas en lo
que se dice en los informes. Todos estos documentos son presentados al Papa.
c) Estos documentos forman la base para el trabajo en
las Sesiones, que conlleva escribir un documento por una Comisión sobre el
Mensaje del Sínodo. La asamblea por votación elige a los miembros de esta
Comisión. Todos los continentes tienen una representación.
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